Novios de mentira: Dos personas fingen estar enamorados mientras hacen el esfuerzo de no enamorarse de verdad… Buena suerte.
Hola a todos. Bienvenidos de nuevo a mi blog. En esta entrada, hablaré sobre un recurso literario muy popular en las novelas románticas: la relación falsa o ‘novios de mentira’. Este artículo explica en qué consiste esta dinámica, cuándo funciona bien en un libro, cuándo no y qué otros recursos pueden combinarse con ella. Empecemos:
Libros populares que utilizan el recurso literario de la relación falsa o ‘novios de mentira’






¿Qué es el recurso literario de la relación falsa o ‘novios de mentira’?
El recurso literario de la relación falsa o ‘novios de mentira’ es un tópico literario popular en libros de literatura romántica donde los dos protagonistas necesitan algo y fingen ser una pareja de novios o matrimonio para obtenerlo. Pero la ficción pronto se convierte en realidad cuando ambos empiezan a enamorarse el uno del otro de verdad.
Para que la relación falsa resulte creíble, los dos protagonistas necesitan mostrar en público cierto grado de cercanía el uno con el otro; esto ocasiona que, como pareja, se salten las etapas iniciales y algo incomodas de un romance nuevo. Cualquier tipo de demostración pública de afecto o de intimidad los lleva a comportarse de una forma que no harían si no estuvieran fingiendo y cuanto más convincente sea esa actuación, más difícil es distinguir qué es ficción y qué es la realidad.
Estas etapas iniciales de un romance nuevo incluyen la vulnerabilidad y el consentimiento. Cuando alguien te gusta, por ejemplo, a veces es difícil admitirlo; al fin y al cabo, ¿qué pasa si la otra persona no siente lo mismo? O bien, si quieres invitar a alguien a una cita romántica, te expones y corres el riesgo de ser rechazado por esa persona. Es un momento de vulnerabilidad.
Sin embargo, este recurso literario gira en torno a la vulnerabilidad. Antes de estar emocionalmente preparados para reconocer lo que uno siente por el otro y viceversa, los protagonistas se ven envueltos en situaciones incómodas que generan tanto presión emocional como tensión sexual entre los dos. Esto, además, permite al autor posponer el momento más vulnerable entre ambos personajes en el que los dos confiesan mutuamente su amor.
La cercanía forzada entre los protagonistas también ocasiona que no haya ningún tipo de consentimiento entre ellos debido a que la situación los obliga a hacer cualquier cosa en cualquier momento para mantener la ilusión. Es más, dado que deben mantener las apariencias ante amigos y familiares, a menudo no pueden negarse a hacer algo sin correr el riesgo de romper esa ilusión y dar a conocer a todos sus seres queridos que están viviendo una mentira.
Sin embargo, hay que tener mucho cuidado al escribir situaciones en las que los personajes no pueden decir que no. Si el autor no las escribe bien, estas situaciones pueden arruinar el libro completamente. Por ejemplo, cuando un personaje secundario (como la mejor amiga de la protagonista) obliga a la pareja a hacer algo bochornoso en público y que no habían acordado hacer con anterioridad (más adelante incluyo un ejemplo de esto). La otra forma de escribir este tópico mal es cuando un autor abusa de los malentendidos entre la pareja para generar drama (en lugar de avanzar la trama). El resultado es una prosa mal escrita y, para el lector, una novela aburrida.
¿Cuándo funciona la trama de ‘novios de mentira’?
El recurso literario de la relación falsa funciona cuando se dan las siguientes tres cosas:
El acuerdo entre los protagonistas tiene que costar algo. En El problema del paraíso por Christina Lauren, este costo tiene un valor monetario. Liam, el protagonista masculino de la historia, no quiere perder la herencia del fideicomiso de su abuelo, el cual establece que tiene que haber estado felizmente casado por al menos 5 años. De lo contrario, no recibirá el dinero. Anna, su contraparte femenina, por otro lado, acepta la propuesta de Liam de hacerle creer a la familia de Liam que los dos están felizmente casados a cambio de cien mil dólares. El dinero la ayudará a terminar de pagar las deudas médicas de su papá y a no vivir al día por un tiempo después de haber perdido su trabajo en una gasolinera.
La atracción física entre los dos protagonistas debe ser palpable e irrefutable antes de que cualquiera de los dos lo admita. Aquí es donde entra la presión emocional y tensión sexual entre los protagonistas para culminar en el momento final cuando los dos admiten sus sentimientos hacia el otro. En El problema del paraíso, Anna y Liam se casaron cuando los dos estaban en la universidad para pedir ayuda financiera y vivir más cerca del campus. Después de la graduación, se divorciaron. Pero durante los dos años que vivieron juntos ninguno de los dos le puso mucha atención al otro y no había atracción alguna entre ellos. Simplemente, eran compañeros de casa. Tres años después, cuando Liam le propone a Anna fingir estar casados durante la boda de su hermana para no perder la herencia de su abuelo, Anna piensa que Liam “es un tipo atractivo… que parece un hombre de verdad. Un hombre varonil. Un hombre profesional. Un hombre que no se droga ni come cereal de un tazón para mezclar a las diez de la mañana (como ella)”. Liam, por su parte, piensa que “debajo de su aspecto desaliñado y sin asear, Anna sigue siendo una mujer hermosa, con enormes ojos castaños, piel tersa y extremidades largas y esbeltas” y que el lunar encima de su labio sigue ensimismándolo. Esto nos dice que Liam se fijó en Anna más de lo que ella se fijó en él cuando vivían juntos en la escuela y la tensión sexual entre ambos empieza a intensificarse. Cada vez que uno se da cuenta de algo nuevo (que le gusta) en el otro, dicha tensión sexual aumenta. En una novela romántica, es necesario que esta tensión avance; de lo contrario, la historia se vuelve demasiado lenta y pierde ímpetu; consecuentemente, el lector se aburre.
La confesión de amor tiene que ser más difícil de admitir que seguir con la mentira de la relación falsa. Una pareja puede saber que se está enamorando, pero admitirlo es difícil. En una novela de este tipo, ninguno de los dos protagonistas está listo para afrontar sus sentimientos y los evita. Ninguno de los dos posee aún la madurez emocional necesaria para hacerlo.
¿Cuándo no funciona la trama de ‘novios de mentira’?
Cuando la planeación de la situación que requiere la mentira no es creíble. Una buena planeación es muy importante para que este recurso literario funcione. Cuando un lector no puede suspender la credibilidad (porque ninguna de las situaciones que requieren una mentira de este tipo en novelas de literatura romántica son saludables y recomendables en la vida real), entonces el libro se desmorona y al lector no le va a gustar. Esto me pasó a mí recientemente con Bridesmaid for Hire (Dama de honor para alquiler; No hay una edición publicada en español de este libro) por Meghan Quinn. A pesar de los momentos que provocan carcajadas y de lo agradable que resulta el protagonista masculino, me costó mucho trabajo conectar con la protagonista femenina y desear que triunfara, ya que su «mundo ordinario» (antes de conocer al protagonista masculino) carecía de interés y no tenía nada de especial. Cuando acepta fingir una relación con él, el precio que debe pagar no es especialmente alto ni supone un cambio trascendental en su vida. Es cierto que quiere expandir su negocio y abrir un local, pero eso es algo que descubrimos mucho más adelante en la novela. No es algo que esté en juego hasta después de que ella acepta fingir una relación con el protagonista masculino y es descubierta por el antagonista. Así que el planteamiento de esta parte podría haber sido mejor.
La presión emocional de los protagonistas se estanca. Cuando la tensión emocional deja de aumentar, empieza a dar vueltas y vueltas; sin parar. Los personajes «coquetean en broma, luego entran en pánico e insisten que sus sentimientos no son reales y luego repiten este ciclo una y otra vez por 200 páginas o más» (The Editor’s Lens). Esto sucede, por ejemplo, cuando los personajes no se comunican bien y caen en un círculo vicioso que se repite una y otra vez y la historia no avanza. Es algo sumamente exasperante; más de una vez he lanzado un libro contra la pared precisamente por este motivo. La falta de comunicación es algo muy prominente, por ejemplo, en Siempre tuyo por Abby Jiménez. El exorbitante número de mal entendidos que surgen entre la pareja de este libro porque no se comunicaban bien es tan frustrante que yo no podía entender cómo interpretaban las cosas tan mal a pesar de estar tan enamorados uno del otro. Era algo exasperante; La situación fue tan extrema que rozaba en lo inverosímil, y por este mismo motivo casi no termino el libro. Lo terminé porque a pesar de todo, me cayó bien la pareja y la autora hizo un buen trabajo en mostrar la ansiedad social que muchos de nosotros padecemos.
Situaciones de consentimiento ambiguas. Cuando los personajes se ven obligados a hacer algo bochornoso que no han acordado hacer previamente entre ellos, entonces entramos en territorio de una situación de consentimiento ambigua. Esto sucede (y mucho) en La hipótesis del amor por Ali Hazelwood. Este libro no me gustó. Pero una de las señales de alarma más resonantes en esta novela son todas las situaciones incómodas en las que la mejor amiga de Olive la pone: como decirle que le ponga protector solar a Adam delante de todos sus compañeros durante una salida de trabajo al parque, o cuando «sugiere» que Olive se siente en el regazo de Adam durante una conferencia universitaria porque el auditorio está lleno y ya no hay asientos libres. ¿Eh… qué? No. Olive y Adam se ven constantemente envueltos en situaciones comprometedoras en las que nunca dieron su consentimiento. Su amiga es una persona terrible. En realidad, este libro tiene tantas cosas mal que fue una de mis peores lecturas de 2022 y me alejó del género romántico durante varios años. El simple hecho de que este libro sea tan popular y querido entre los lectores (y que lo hayan hecho una película) también es preocupante. Me dice que todos estos lectores piensan que lo que ocurre en esta historia está bien. Y no lo está.
Los personajes están tan enfocados en mantener la relación falsa que dejan de comportarse como personas reales.
Otros tópicos que se utilizan con el recurso literario de la relación falsa
Otros tópicos que se utilizan con el recurso literario de la relación falsa incluyen un romance a fuego lento, un amor prohibido, un matrimonio arreglado, y romance donde el protagonista masculino es un multimillonario. En El problema del paraíso por Christina Lauren, por ejemplo, utiliza el tropo de la relación falsa con un matrimonio arreglado y un romance donde el protagonista masculino es un multimillonario. Bridesmaid for Hire por Meghan Quinn utiliza la relación falsa con el tropo de enemigos-a-amantes y amor prohibido. Un romance a fuego lento ocurre en Piso para dos por Beth O’Leary. Este libro no usa el recurso de la relación falsa pero sí utiliza el recurso de ‘solo hay una cama’ para crear tensión entre los dos protagonistas.
Los mejores libros que utilizan el tropo de la relación falsa son aquellos en los que «la situación genera una presión genuina, los personajes tienen motivos creíbles para mantener el acuerdo, la dinámica emocional evoluciona constantemente —es decir, no permanece estática— y la relación fingida revela algo auténtico” (The Editor’s Lens).
¿Cuál es mi libro favorito que utiliza este recurso literario?
A Proposal They Can’t Refuse por Natalie Caña. ¿Qué otros libros que utilizan este recurso me recomiendan?
The pictures in this post are mine.
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